Era el mes de octubre de 1974, Ave María de Guánico de Tonosí, una comunidad compuesta de unos 400 habitantes era próspera, sus moradores habían construido una pequeña capilla, escuela primaria, su cementerio, acueducto y una buena pista de aterrizaje para el transporte de entonces, las avionetas.
Pero un día cayó un fuerte aguacero que hizo desbordar el río Guánico, que inundó la comunidad y los obligó a salir prácticamente huyendo de sus casas, sin poder sacar nada. Todos sus enseres, animales y casas quedaron atrás para siempre. Con el desbordamiento del río la comunidad quedó inundada de lodo y casi fue imposible rescatar las infraestructuras y volver a vivir en el lugar.
"Cuando este pueblo se inundó, nosotros rescatamos a toda la gente, eran como 400 entre niños y adultos, matamos vaca y tuvieron como 15 días en nuestras casas, en ese tiempo no había arroz en ningún lado, pero mi papá tenía abastecimiento y le dimos albergue a la gente.
El río inundó todo y en la pista no se podía bajar, y ese era el único transporte de nosotros, acá no se podía venir en carro como ahora" relató el señor Eligio Cedeño.
Cedeño manifestó que en ese tiempo era más fácil viajar en avioneta que en carro, y que con B/.5.00 eran transportados a Las Tablas en 20 minutos y a Tonosí por B/.3.00. Una vez hubo una competencia entre dos compañías de aviación, la SACA y TAS, que la gente viajaba entonces por B/3.00 hasta Guararé.
En ese tiempo habían pistas en todos estos pueblos de Tonosí, en Guánico Abajo, Jobero, Ave María, Flores, Tonosí, en todos los campitos casi habían pistas, así que había una rapidez en el transporte, mejor que ahora. "Con esta carretera que tenemos es más difícil llegar a Tonosí, para venir hasta Ave María hay que venir en un carro doble tracción", añadió.