La Corte Internacional de Justicia (CIJ) rechazó por unanimidad la demanda presentada por Serbia y Montenegro (Estado heredero de la antigua Yugoslavia) contra 8 países miembros de la OTAN, a los que acusaba de genocidio por bombardear su territorio en 1999, durante la crisis de Kosovo.
Yugoslavia no era un miembro de la ONU en 1999, cuando presentó la denuncia.