Ataviada con una pollera blanca y con unas flores de papo sobre sus sienes, se hizo acreedora al título de "Esa Cabellera Blanca" la señora Guadalupe Hernández Pandales, representante del Darién.
Guadalupe de 85 años, tiene 11 hijos, 37 nietos, 57 bisnietos y 2 tataranietos. Nació en Chepigana y actualmente vive en Garachiné, crió a sus hijos vendiendo bollos de plátano amarillo y recogiendo conchas negras y cocalecas de un manglar.
Vive cerca del mar, un lugar que le trae muchos recuerdos de los sacrificios por los que algunas madres tienen que pasar para criar a sus hijos. Con una voz muy dulce esta darienita cautivó al público y habló de los problemas que se tienen en su provincia, referente a la pesca.
EL EVENTO
Esta actividad se realizó en el Teatro Nacional con presentaciones folklóricas y cantadores de décimas. Las reinas del hogar desplegaron toda su gracia y donaire, donde entre una y otra historia de sus vidas, conmovían y hacían correr las lágrimas de los asistentes.
Sólo una Flor Calia tenía el papelito con el escrito "Yo soy la dueña de Esa Cabellera Blanca", que este año se fue para la tierra del Bullerengue.