Sin duda alguna no hay mejor recompensa personal que la satisfacción del deber cumplido. Si se me permitiese una adaptación de este refrán se aplicaría como anillo al dedo a una madre, que en medio de carencias materiales, logra sacar adelante a sus hijos y hacer de ellos hombres y mujeres de bien.
La señora Diamantina Araúz Bonilla, oriunda del pequeño poblado de Huile en el distrito de Arraiján, es una de estas madres que con una sonrisa permanente en el rostro nos aseguró que para criar una familia de seis hijos sólo se necesita del deseo de estar unidos y de un poco de sacrificio compartido.
En esta humilde comunidad de Arraiján, a la que se llega por los lados de Nuevo Emperador, fue donde la señora Araúz Bonilla crió hasta su etapa de niñez a sus dos hijas mayores, entre ellas la Ministra de Vivienda, Balbina Herrera Araúz.
La señora Diamantina comentó que con un salario de B/.150 como recepcionista en la Facultad de Odontología en la Universidad de Panamá y el respaldo económico de las becas de sus hijos posibilitó que todos pudieran ir a la universidad.
Doña "Tina" expresó que nunca olvidará el día de su regreso a Panamá, después de residir cinco años en Grecia, donde acompañó a su hijo Pablo, que fue embajador en este país durante la presidencia de Ernesto Pérez Balladares. Para su sorpresa, sus hijos hicieron lo que popularmente se conoce como una "vaca" de dinero para comprarle una casa en Colinas del Golf.