La Fiscalía Primera Superior realizó un allanamiento en la isla de San Miguel, donde supuestamente se encontraba la niña Mónica Serrano, desaparecida hace más de dos años.
La diligencia se efectuó en la residencia de un sujeto conocido como "Tiburón", pero no fue exitosa.
En tanto, la colombiana Gina Calero denunció que la fiscal, Maritza Royo, le impidió viajar a su país a fin de estar presente en el funeral de su hijo de 18 años.
Calero y su esposo Daniel Rovira permanecieron presos varios meses, al sospecharse de su presunta participación en el plagio de Mónica Serrano, pero se encuentran libres por una medida cautelar emitida en un fallo de la Corte Suprema de Justicia.