Escribir esta columna (artículos) sobre el día de las madres es algo difícil para mí. Mi madre tiene noventa y un años, con nueve meses. Se siente orgullosa de haber llegado a esa edad. A veces hasta que se extraña...
Tener tantos años tiene su inconveniente. Uno de ellos es que la mayoría de sus familiares y amigos... ¡han desaparecido!
Entonces tiene que vivir con sus recuerdos. Aquí aparece otra dificultad. Con los años la mayoría de las personas van perdiendo la memoria.
Así que no es de extrañar que mi madre no recuerde bien a los que ya murieron. Tampoco la relación que los une con algunos vivos.
Italia Vaccaro viuda de Ortiz era la memoria viva de la familia Vaccaro hasta hace dos años. Recordaba con claridad incidentes sobre los parientes de hace muchos años en Italia.
Era emocionante escucharla narrar hechos que ocurrieron a esta familia italiana, varios de sus integrantes vinieron a la América buscando "un mejor lugar bajo el sol".
Realmente se nos pasó la oportunidad de grabar su testimonio para tenerlo guardado. Ahora ya no puede hablar sobre esa historia.
Su salud realmente es buena. Solamente ha tenido un resfriado en dos años. Y por suerte el azúcar no la molesta.
Lo que más disfruta en la tranquilidad de su vida en el Asilo, es tomar jugos, galletas y dulces.
Aunque no recuerda casi nada, cada vez que la visito se le ilumina la cara de alegría. ¡Para mí, eso basta!
La antigua maestra de primaria que se desvivía porque todos sus alumnos leyeran "de corrido", no ha dejado de ser buena conversadora.
Sus compañeros de retiro la estiman mucho. Ella está atenta a lo que pasa, y no le extrañe que esté al día de las principales noticias que ve en la pequeña Tv.
Yo le pido a Dios todas las noches que "le dé un día más de vida. Siempre recuerda a su hijo Orlando que vive en E.U. y no la ve hace años.
De ella recuerdo cuando estaba alegre y cantaba. También sus cuentos publicados en periódicos y revistas. Siente orgullo al decir que fue el Primer Puesto de Honor de su graduación de secundaria, hecho registrado en un periódico de la época.
Imagino que todavía algunos de sus alumnos la recordarán con agradecimiento por sus desvelos en enseñarles las primeras letras.
Viéndola a ella, rindo homenaje a todas las madres en su día.