Hamid Karzai prestó juramento como primer presidente democráticamente elegido de la República islámica de Afganistán en una ceremonia a la que asistieron un centenar de dignatarios extranjeros, entre ellos el vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney.
"Juro en nombre de Dios todopoderoso respetar y proteger la religión sagrada del islam, respetar y supervisar la aplicación de la Constitución y de otras leyes, salvaguardar la independencia, la soberanía nacional y la integridad territorial de Afganistán", afirmó el presidente Karzai con una mano en el Corán.
Vestido con su tradicional caftán verde, Karzai y sus dos vicepresidentes, Ahmed Zia Masud y Mohamad Karim Jalili, prestaron juramento ante el presidente de la Corte Suprema afgana, Fazel Hadi Shinwari, en un gran salón de ceremonias en la entrada del palacio presidencial de Kabul.
Esta ceremonia se produjo exactamente tres años después de la caída de Kandahar, la gran ciudad del sur de Afganistán, feudo del régimen fundamentalista de los talibanes, que fueron expulsados del poder por una coalición internacional dirigida por Estados Unidos.
Al evocar el éxito de las elecciones presidenciales del 9 de octubre, el presidente Karzai recalcó que "cada voto representó un voto para Afganistán".