Saludos amigos y amigas de todo el país y a los que están fuera y nos siguen por la red internet. Pronto, nuevamente al aire con nuevo formato www.tercerstrike.com para cuando llegue la temporada del béisbol nacional juvenil.
Hoy en el Día de las Madres queremos enviar un saludo muy especial a Doña Chelita... aquella señora que ha dado toda su vida a sus tres hijos. Aquella que cuando pequeños le daba de su comida a sus tres pequeños y la misma que los defendía como "gata boca arriba". Chelita tuvo tres hijos... el mayor que soy yo, José Pineda que ustedes ya conocen; a Luz Graciela, "La Negra" y a Mitzi Pineda... "Flacón".
Ama de casa hasta hoy día, doña Chelita sacrificaba muchas cosas para dárselas a sus hijos. Muy temprano me daba 75 centavos para ir a la escuela... con eso pagaba mi pasaje hasta La Chorrera y de vuelta a mi casa en Arraiján.
Jamás dejó de tenerle todo listo al viejo. Sus alimentos, ropa lavada y planchada y la atención que se merece, hasta el día de hoy.
Sus tres hijos le deben mucho... le deben todo el amor, cariño y esperanza que siempre nos dio. No hay cómo pagarle o retribuirle por su esfuerzo de muchos años. Hoy día hace lo mismo por nosotros y por nuestros hijos. Sus nietas... Silys Migdalia, María Carolina, María Alejandra e Irene Migdalia... además de su nieto, el más chiquitín... Julio Enrique.
Todos les deseamos un feliz día ... siempre estaremos con ella, en las buenas, en las malas, en la esperanza y en la vida misma.
Recuerdo un 8 de diciembre cuando me levanté muy temprano y la felicité. Mi error era que me estaba bañando y ella lo vio extraño. Me dejó que me vistiera y me apañó en la puerta. Ese día iba a jugar béisbol en el provincial juvenil. Me dijo: "Prefieres ir a jugar que quedarte conmigo en el día de la madre". _ ¡Waooo..! era campeonato y le dije: "Apenas termina el juego regreso". Al final me fui a jugar, soné de 5-4 y en una jugada en el plato me quebré el dedo índice de la mano izquierda. En la noche me llevó al hospital y estuvo conmigo a cada momento. Así son ellas... las madres. Siempre están con sus hijos.
Nota: Un beso a mi esposa Silys por todo el amor que le da a nuestras hijas. Un beso a mis hermanas que son madres las dos y a mi abuela "Petra" -que está en el cielo-, la famosa de los refranes. ¡Viva el béisbol!