Sado Palma Arrieto, de 41 años, quien iba a cumplir el próximo 30 de diciembre años, falleció a manos de un grupo de delincuentes que lo lincharon el pasado fin de semana, en la calle El Guandú, en San Miguelito.
"Pesadilla", mote de la víctima, además de recibir un batazo en el rostro también sintió en su cuerpo el frío helado que provoca el metal del cuchillo, entre sus carnes.
Elvis Arrocha Cruz, de 24 años, y Rodolfo Rengifo Julio, de 23, los dos detenidos por el atroz homicidio, aseguran estar libres de pecado.
EL HOMICIDIO
La víctima pegó una carrera para no dejarse agarrar de la manada de linchadores que lo acecharon hasta atraparlo.
Sado gritaba: "Yayi, ayúdame", pero el socorro de ésta nunca llegó, quizás por temor a represalias.
Mientras uno lo tomaba de los brazos, otros brutalmente golpeaban su anatomía al punto de dejarlo inconsciente.
Los endemoniados "chicos malos" no se ponían de acuerdo si golpear a Sado con las manos, a patadas, bate o cuchillo, pero fue una mezcla de todo al final.
Con el bate lo golpearon en la cara y le clavaron el cuchillo en el cuerpo.
SE BUSCAN
Ernesto Magandi, José Abdiel y los apodados "Pirulo", "Ore" y "Tony" son otros de los señalados por el homicidio y ahora son los más buscados por la Policía de Santa Marta.
Dos hijas de 15 y 18 años dejó en orfandad Sado, quien se convirtió en el quinto de 10 hermanos que han perdido la vida, dijo su madre.