Insultos, diatribas e insinuaciones de índole sexual fueron los calificativos que caracterizaron el fuego verbal que mantienen Jesús "Maco" Rosas, presidente del MOLIRENA y el diputado, Wigberto Quintero por el liderazgo dentro de la organización política.
Hace una semana, Quintero y un grupo de convencionales pidieron la cabeza de "Maco" por considerarlo responsable del fraccionamiento interno del colectivo.
En su defensa, Rosas calificó a Quintero como un oportunista y un dirigente a medias que no tiene ni control político del circuito donde es actualmente diputado.
Sin hacer señalamientos directos, Rosas aseguró que en el MOLIRENA hay oportunistas, desleales, ambiciosos y hasta homosexuales con los que hay que lidiar todos los días.
"Maco" sostuvo que los que hoy intentan sacarlo de la presidencia del colectivo lo hacen por ambición y por locura.