La diputada de Solidaridad Mireya Lasso continúa descontenta con el accionar político de la dirigencia de su partido y aseguró ayer que los llamados de atención en su contra, podrían considerarse como actos de censura.
Lasso aseguró que la oposición en la Asamblea se muestra cada vez más "desarticulada y pasiva".
Sostuvo que el presidente interino de su partido, José Raul Mulino, defiende el silencio de la bancada de oposición ante la inminente llegada de los proyectos de reforma fiscal y de la CSS.