La vida da tantas vueltas como las manecillas del reloj. Pasan horas, minutos y segundos que dedicamos a amar, odiar o a trabajar. Nos detenemos a ver la hora y no nos percatamos que nuestra vida está en un reloj.
En una esquina del monumental edificio de los Archivos Nacionales en la Avenida Perú, encontramos un personaje que a visto pasar su vida a través del cristal de los relojes; el Sr. Laumerino Sierra.
Don Laumerino se dedica a la reparación de relojes sin importar marca y es el único que ofrece un año de garantía en las baterías.
SU HISTORIA
Nacido en la tierra de la samba y el ritmo carioca, Brasil, Don Laumerino, llega a Panamá por los años 70's para establecerse y tener una familia en nuestro país.
Cuenta que se graduó en una escuela parecida al Colegio Artes y Oficios Melchor Lasso de la Vega, en donde culminó sus estudios en relojería.
Hace un viaje a Canadá, pero antes de regresar a su país natal, hace parada en Panamá e intenta conseguir trabajo en joyerías como Mercurio, Nat Méndez y Casa Faster.
Al poco tiempo es traído de regreso por Casa Faster, una joyería ubicada en la Plaza 5 de Mayo, enfrente de lo que ahora es el Banco HSBC. Allí trabajó por 20 años y era el relojero de las marcas Patek Philippe y Rolex.
Al caer en quiebra esta empresa, Don Laumerino pone su propio local en La Central, pero se fue un mes a Brasil para llevar a su señora e hija para que conocieran a sus familiares, y al regresar se encuentra con que la casa en donde estaba su local había sido vendida.
Ante esta situación y sin dinero, unos amigos lo ayudaron a comprarse un panel Mitsubishi y él sabiendo que para reparar relojes no requería mucho espacio lo convirtió en taller.
Ahora con un panel Toyota, algo viejo pero eficiente, sigue con su trabajo y fieles clientes.
FAMILIA
Don Laumerino de 67 años, ya no tiene parientes en Sao Paulo, Brasil de donde es originario; su padre murió cuando él tenía 12 años y a los 32 años, perdió a su madre.
Pero en nuestro país se encuentra unido a una dama chiricana y es la madre de su hija de 20 años, quien se encuentra cursando exitosamente su tercer años en la Facultad de Biología en la Universidad de Panamá.
Él viaja todo los días desde Veracruz, en donde reside, para llevar a su hija a la universidad y luego se ubica en su esquina de los Archivos Nacionales. Regresa a casa, según él, cuando el sol se pone.
EN ESTA NAVIDAD
Al preguntarle qué quisiera para esta Navidad, Don Laumerino dice que lo único que quiere es que Dios colme de bendiciones a los panameños, pues le abrieron las puertas y él se siente panameño.