Regis Le Tohic, un militar francés de 46 años, se entregó a las autoridades de la milicia gala, tras amenazar con volar un depósito que contiene unas 64 toneladas de explosivos.
Unas 400 personas del poblado de Connantray-Vaurefroy (norte), tuvieron que ser evacuadas, ante la peligrosidad de la situación.
El militar exigía aclarar su situación de retiro de la milicia francesa.