“En el décimo le preguntamos cómo se sentía y no dijo que estaba bien. Le advertimos que tuviera cuidado con su defensa, que no se descuidara y que siguiera tirando golpes. El salió con todo, pero en el asalto doce recibió una mano muy fuerte que lo tumbó”, añadió.
Mercado reconoce que durante el pleito no notó ningún detalle anormal en su pupilo.
“El llegaba a la esquina y respiraba bien y atendía las órdenes de nosotros sin ningún problema. Después del nocaut, lo llevamos a la esquina prácticamente inconsciente. Lo trasladamos en camilla hasta el hospital y allí empezó a reaccionar y a hablar con nosotros.", finalizó.