El ciclista español Roberto Heras ha confirmado que acudirá a la justicia ordinaria para demostrar que no se ha dopado en la última edición de la Vuelta a España y que está dispuesto a "seguir luchando hasta el final, hasta que se agoten todas las posibilidades".
"Yo no quiero anunciar mi retirada, mi corazón me dice que no tengo que retirarme de esta manera, quiero demostrar mi inocencia y que todo esto que me está pasando es injusto", indicaba ayer después de recibir un multitudinario homenaje en su localidad natal de Béjar, en Salamanca.
"Durante este mes que he estado aquí en Béjar nunca he escuchado algo que no me gustara y todo el mundo me ha apoyado en estos momentos que están siendo muy duros", reconoció Heras.
El corredor aseguró que estos apoyos "animan a seguir adelante y si me inhabilitan para correr en bicicleta tendré que seguir por otra vía".
Sobre las declaraciones del secretario de Estado para el Deporte en las que aseguraba que habría reducción de penas para aquellos que desenmascarasen a los responsables del dopaje, Roberto Heras indicó: "esto conmigo no va, porque yo soy inocente, no tengo que demostrar nada y no soy quién para decir quiénes utilizan estas sustancias porque yo no las he consumido nunca".
El ciclista bejarano, último ganador de la Vuelta a España, aseguró que "de momento, no me he sentido defraudado por nadie".
En cuanto a su relación con el equipo Liberty Seguros Würth, Roberto Heras apuntó que con Manolo Saiz "la relación es normal".