Al menos ocho personas murieron, entre ellas dos niños, a causa del hundimiento del tejado de una piscina de la ciudad de Chusovói, en los Urales, según el último parte oficial de las autoridades locales difundido por la agencia Interfax.
Otras once personas resultaron heridas y fueron hospitalizadas, entre ellas seis niños, dos de los cuales permanecen en estado grave, informó el ministerio de Rusia para las Situaciones de Emergencias.
El suceso ocurrió cuando en la piscina "Delfín" de Chusovoi, ciudad de la región de Perm, se encontraban al menos 30 personas, según los datos de la fiscalía regional.
Las autoridades de Perm señalaron que el número de víctimas mortales puede aumentar, pues equipos de rescate continúan los trabajos de remoción de escombros en el lugar del siniestro.
Descartaron tajantemente la posibilidad de un atentado terrorista como causa del siniestro ocurrido en la piscina, que formaba parte del centro de recreación de una empresa metalúrgica de Chusovói.
Las primeras versiones sobre las causas del desastre apuntan que el hundimiento pudo haber sido causado por las nevadas.
El área afectada de la techumbre, que se apoyaba sobre planchas de hormigón armado, fue de unos cien metros cuadrados y tras el derrumbamiento más de la mitad de la piscina quedó llena de escombros.