Unos 150.000 manifestantes tomaron las calles de Hong Kong para exigir a Pekín un calendario concreto para la reforma democrática y el derecho a elegir a sus líderes por sufragio universal.
Los manifestantes, que podrían haber superado esa cifra según indicaron a EFE fuentes de la organización, salieron a las calles convencidos de que es "ahora o nunca", cansados de que el totalitario gobierno chino cercene sus ilusiones democráticas.
Los congregados alegaron que la Ley Básica, estatuto de autonomía aprobado entre los negociadores británicos y chinos antes de la retrocesión, el 1 de julio de 1997, contempla entre sus objetivos finales el sufragio universal.