Acusados de violar la ley y de discriminar a los ciegos, los billetes de dólares estadounidenses deberán cambiar su tamaño y su textura para ser fácilmente reconocibles al tacto, según ha dictaminado un juez de EEUU.
Al juez de distrito James Robertson no le tembló el pulso para condenar al dólar -una divisa con más de dos siglos de antigüedad- a una "cirugía estética" que lo convierta en más apropiado para los tiempos que corren.
Y es que todos los billetes de esta moneda, desde el de un dólar al de cien dólares, tienen la misma forma y la misma textura.
Eso vulnera, según Robertson, la sección 504 de la Ley de Rehabilitacion, que prohíbe la discriminación gubernamental por razones de incapacidad.