El presidente de la empresa Medicom, Ángel Ariel De La Cruz, responsabilizó del envenenamiento de los pacientes de la CSS a los directivos de la trasnacional española Rasfer International.
En la declaración indagatoria practicada a De La Cruz el 21 de noviembre pasado, éste aseguró haber sido objeto de un engaño y estafa a su buena fe y los intereses económicos del negocio al que se ha dedicado por 14 años.
Las confesiones de De La Cruz afirman que el cierre del trato de compra venta a crédito con Rasfer de 46 tanques de glicerina para preparar medicamentos de la Caja de Seguro Social, pero que resultó dietilenglycol.
“No hubo respaldo de ninguna entidad crediticia. Fue una compra entre Rasfer y Medicom”, reveló De La Cruz. La transacción que duró entre dos y tres meses se realizó en su totalidad por intercambio de correos electrónicos y vía telefónica, algo un poco inusual entre empresas que no han tenido relaciones comerciales con anterioridad.
Angel De La Cruz dijo que se enteró de la existencia de Rasfer a través del internet y les hizo dos o tres pedidos de diferentes productos.
Dijo no recordar con quienes habló en Rasfer para finiquitar la transacción, solo mencionó al fiscal Dimas Ernesto Guevara, haber conversado vía telefónica con un personaje con acento oriental y otro señor de nombre o apodo “Jordi Beso”.
El fiscal ha empezado a investigar a una serie de empresas financieras con las De La Cruz mantenía contactos y hasta le pagaban algunas cuentas personales. El indagado alegó que financiaba sus operaciones con contratos de factoring (hipotecar los contratos que ganaba).
IRREGULARIDADES EN EMBARQUE
El indagado señaló una serie de irregularidades que inician con el cambio por parte de Rasfer del país de origen del producto que se suponía debía ser glicerina pura que venía de España y luego nos salen que viene de China.
“Quiero aclarar que ha habido grandes especulaciones. Rasfer anda con falacias o embustes con la intención de culparnos a nosotros cuando ellos son los criminales, porque le pedimos glicerina y despacharon fue dietilenglicol que es el veneno que ha matado a las personas”, señala en la indagatoria practicada.
NO HUBO ALTERACION
En su indagatoria, De La Cruz revela un particular método para establecer por sí mismo la fecha de expiración de la presunta glicerina que según Rasfer vencía en el 2004 y ellos reetiquetaron para el 2007. Nuestros técnicos nos asesoraron para que el “producto no venciera en el tiempo establecido...pero el problema es que en los tanques no había glicerina, sino veneno, alegó. Cuando se le preguntó quiénes eran sus técnicos, a De La Cruz se le borró el caset. No lo recordaba.
Pero hay otras curiosidades. Según un informe de Aduanas, el embarque de Medicom para la CSS salió del puerto de Manzanillo el 18 de octubre del año 2003, pero sorpresa: hay otro documento de la CSS que reporta que los 46 tanques de la presunta glicerina se recibieron un día antes de entrar al territorio aduanero panameño o sea el 17 de octubre.
En otro aparte, el acusado del delito de atentar contra la seguridad colectiva manifestó cuando los directivos de Rasfer International llegaron a Panamá a acusarlo de la tragedia debió negársele la salida del país vía orden judicial.
MEDICOM EN LA QUIEBRA
El directivo de Medicom confirmó la quiebra de la empresa hace más de un año, fecha en la que se le embargaron bienes inmuebles y los libros de contabilidad por parte de un chino que les alquilaba el local donde operaban las oficinas.
En la indagatoria se pueden leer respuestas que dan fe de la precaria condición económica que atravesaba Medicom, empresa que incluso llegó a operar desde una fonda propiedad de uno de los representantes legales.