El presidente interino de Cuba y ministro de Defensa, Raúl Castro, expresó su disposición a "resolver en la mesa de negociaciones" sus diferencias con EE.UU. sobre la base del respeto y la no injerencia, aunque dijo que no bajará la guardia en la preparación defensiva de la isla caribeña.
El dirigente socialista expresó "nuestra disposición de resolver en la mesa de negociaciones el prolongado diferendo entre EE.UU. y Cuba".
Raúl Castro condicionó su oferta a que Washington acepte "nuestra condición de país que no tolera sombras a su independencia y sobre la base de los principios de igualdad, reciprocidad, no injerencia y respeto mutuo".
Mientras, añadió, después de casi medio siglo de conflicto, estamos dispuestos a esperar el momento en que se imponga el sentido común en la conducta de los símbolos del poder en Washington.