Entre los trabajos que recuerda el escultor Jorge Calderón, está el monumento de Victorio Vergara Batista, que se encuentra en Las Tablas; de Germán Gnaegui, que está en la entrada de Natá; de Rodolfo Chiari, en el colegio que lleva su nombre; Alejandro Tapia Escobar; Viviana Pérez, quien logró junto con un pequeño grupo de mujeres que Guararé se convirtiera después de muchos intentos en un distrito.
Cada vez que le toca hacer un busto de una persona, se interesa mucho y le llena leer la historia de la persona, ya que así se compenetra bien porque tiene que inmortalizarlo para un homenaje póstumo.
Uno de los grandes trabajos de Calderón que ha quedado inmortalizado es el mausoleo de Victorio Vergara y familia, lo que fue una contratación, un trabajo de marmolina, mármol, bronce y piedras negras; fue esculpida a mano.
El busto de Omar Torrijos también fue una labor ardua y tenaz, con la que aprendió bastante, ya que con cada busto que hace, siente que aprende de él y toma más experiencia.
Ha hecho otras obras de grandes magnitudes, como una carreta con toneles de marmolina que se hizo en Chitré.