La herencia no solo es lo que se deja de forma material, sino también lo artístico, como le fue transmitido al artista y escultor Jorge Calderón, quien -a través de su padre- heredó el darle forma a las cosas.
Santeño de nacimiento y aguadulceño de adopción es lo que dice ser este artista, que ha dejado plasmada su obra en diferentes esculturas a nivel nacional e internacional.
Comenzó desde muy joven (a los 16 años) su vida artística, ya que su padre era maestro artesano, quien le enseño a hacer vajillas, potes, platos de decoraciones, máscaras de diablicos. Luego se inició en lo que era la estructura anatómica de animales y personas.
Despertó el gran interés en eso porque sentía que le iba mejor en lo artístico y no en lo económico, ya que las impresiones eran más claras y directas, y lo hacían sentir mejor.
A los 17 años, hizo el primer monumento de una persona, al inicio de arcilla y cemento, ya que no manejaba diversidad de materiales.
Posterior a eso, llegaron personas con mucho más conocimiento, como Lombana, Raúl Vásquez, Garibaldi, Montilla, que tenían más experiencias artísticas que Calderón, por lo que le fueron presentando a las personas que conocían de materiales.
Actualmente, tiene más experiencia en la preparación de materiales, ya que tomó cursos, impresiones en materiales, como la marmolina -que la desconocía- por lo que tuvo que entrar a un seminario con SUPRO.
Para el manejo del bronce, tuvo que ir donde un cubano que tenía una empresa en Panamá para manejar su fundido.
Estudió bachiller industrial con especialización en Electrónica, para ingresar posteriormente a la universidad, en donde comenzó a estudiar técnico en electrónica. Luego comprendió que estaba equivocado y se cambió a educación artística en artes aplicadas.