Los incidentes y la represión de miembros del ilegalizado grupo islamista moderado de los Hermanos Musulmanes caracterizaron el inicio de la última ronda de las elecciones parlamentarias, que se celebra en Egipto, en donde domina los partidarios de Hosni Mubarak.
La mayoría de los 3.727 colegios electorales abrieron en calma y sin contratiempos en nueve provincias del norte, el sur y el este del país, así como en la península del Sinaí.
Cada una está dividida en 68 circunscripciones y en ellas 1.700 candidatos compiten por los 136 escaños que faltan para completar los 454 que integran el Parlamento (444 electos y diez designados por el presidente).