Familiares, amigos y compañeritos de la escuela y de la Fundación de Amigos del Niño con Leucemia y Cáncer (FANLYC) le dieron cristiana sepultura a Germán Hernández.
El niño, que falleció luego de luchar contra un tumor maligno (osteosarcoma) que le salió en la pierna derecha, quiso ser entrevistado para dejar un mensaje de amor y agradecimiento a todos los que lo ayudaron. "Crítica" sacó un reportaje sobre este niño el día sábado y ese mismo día, a las 11: 30 p.m. dejó este mundo, mientras su madre lo tenía en brazos.
La maestra Irelia López, madre de Germán, estuvo serena durante la mayoría del tiempo que duró el acto, sollozando de vez en cuando, como al momento en que una niña de FANLYC le dedicó una canción al niño. La fortaleza de esta madre era de aplaudir, pues Germán siempre le pidió que fuera fuerte.
Larissa, una niña invidente que recibió ayuda gracias a Germán, se dirigió a los presentes para recordar lo que pidió él desde que supo que se iría: "No lloren".
El sacerdote a cargo de la misa llamó a los padres del niño de 11 años para hacer la bendición con agua bendita.