Los guardias de la principal cárcel de la ciudad chilena de Concepción, en el sur del país, tomaron el establecimiento durante más de tres horas, en demanda de mejoras laborales.
Los gendarmes (guardias de prisiones) sellaron por la mañana con candados los accesos a la cárcel "El Manzano", de esa ciudad, a 515 kilómetros de Santiago, e impidieron la entrada a los familiares de los reclusos, que acudían a la cárcel por ser hoy día de visitas. Oscar Ulloa, secretario de la Asociación de Gendarmes de la región, dijo que la prisión fue diseñada para 980 reclusos, pero en la actualidad alberga más de 2.000, de cuya vigilancia directa se encargan sólo 50 funcionarios.