Un buhonero que vende estuches de celulares en la vía España, despliega cotidianamente una generosa conciencia cívica limpiando gratis la calle donde tiene ubicado su puesto de trabajo.
El nombre de este peculiar ciudadano es Rubén Urriola, un hombre que frisa los 30 años, quien desde hace siete años instaló una pequeña mesa a pocos metros del Rey de vía España, con la finalidad de ganarse el pan de cada día.
"Vine a este lugar en 1999, desde entonces, siempre me preocupo por la limpieza de esta zona, porque me gusta que donde trabajo se vea aseado", dijo.
MUEVE LA PALA
Su jornada laboral empieza a las 8:00 de la mañana y culmina a las 6:00 de la tarde, cuando el sol se oculta entre los altos edificios del área bancaria.
Los problemas empiezan cuando hay lluvias, entonces las aguas se estancan formando un gran charco haciendo intransitable esta arteria, contó el buhonero mientras movía la pala con vigor.
Según Urriola, esta situación se agrava con el desborde de aguas servidas que salen de una tubería subterránea, llenando esta calle céntrica con malos olores.
"Esta es una zona con mucho movimiento comercial y me preocupa que los turistas se lleven una mala imagen de nuestra ciudad. Creo que mi trabajo puede ayudar al ornato", anotó mientras recogía papeles y plásticos sucios.
DESDE SAN MIGUELITO
Todos los días hace un viaje dificultoso desde San Miguelito hasta la céntrica vía España, donde tiene instalado su puesto donde vende los llamativos estuches de colores para los populares aparatos, que se han convertido en herramientas indispensables.
Con su pequeño negocio, este joven atiende las necesidades de su numerosa familia conformada por sus seis menores hijos y su esposa. ¡Siempre sale algo para par la paila!
SIN CALENDARIO
"Últimamente, tengo que trabajar de lunes a domingo porque la cosa está dura. Hay que cumplir las responsabilidades, llevar el sustento a nuestros hogares", dijo Rubén.