La Playita de Bique en Arraiján ha sido bendecida por Dios con la abundancia de camarones que fueron arrastrados por las olas hasta la orilla.
Muchos de los residentes de este sector, indicaron que no les sorprende este fenómeno, debido a que todos los años sucede lo mismo.
El camarón fue aprovechado por propios y extraños de las comunidades circunvecinas, que se desplazaban hasta las riberas del litoral.
La calle hacia la comunidad en condiciones intransitable, no fue obstáculo para que las personas visitaran el sitio para aprovechar los camarones, uno de los recursos marinos más cotizado en el mercado.
Martín Alfonso, pescador artesanal, señaló que espera esta época con ansias para extraer de la playa el marisco que utiliza para alimentar a su familia.
Agregó que quizás por las alteraciones del medio ambiente, este año hay más cantidad en comparación con años anteriores.
El pescador explicó que cientos de personas recogieron camarones "titi" y amarillo, que de la arena cargaban en cubos hasta sus hogares.