En medio de la problemática con los buses "diablos Rojos", el desafío de los "pavos" y la amenaza constante de un paro de labores en el servicio, un grupo de ingenieros y arquitectos panameños ha propuesto al Gobierno la colocación de un monorriel para solucionar definitivamente la crisis del transporte colectivo en ciudad de Panamá.
Según destacaron representantes de la empresa Transportes Ecológicos Multimodales S.A. (TEMSA), la alternativa de un sistema que transporte masivamente a personas por medio de un corredor aéreo sería la opción más rentable para el desarrollo urbano y que no afectaría la estética de la creciente capital istmeña.
El consorcio, con capital panameño y que utilizaría tecnología alemana, propone instalar un "transporte aéreo suspendido" (TAS), que recorrería la metrópoli en pocos minutos.
Voceros de TEMSA informaron que la obra sugiere la edificación de una línea transversal aérea de 25 kilómetros de largo que recorrería la capital de extremo a extremo, en doble vía, y cuya estación central estaría en Río Abajo. Modelos similares al TAS están operando en varias ciudades del mundo como Ankara, Berlín, Seattle y Tokio.
Tambien tiene un menor costo de operatividad y construcción, estimado en unos cinco millones el kilómetro de infraestructuras. La primera línea se estima que ascendería a 125 millones.
La empresa igualmente establecería un centro de ensamblaje y entrenamiento de personal en Felipillo, de cara a la adaptación de la flota vehicular local, preparando el sistema deteriorado de transporte urbano panameño hacia la modernización.
Según uno de los representantes de la compañía, la tecnología a utilizarse procedería de Alemania, en donde técnicos europeos facilitarían el monorriel, además de mantenerlo operativo.
El TAS sería ensamblado en corto tiempo y entregado en un periodo de un año. Su periodo de garantía sería de 70 años de operatividad.
Este monorriel funcionará con tracción eléctrica, tendrá capacidad para llevar 92 pasajeros cómodamente sentados y 40 de pie, incluidos cuatro espacios para sillas de ruedas o pasajeros especiales.
El monorriel viajaría sobre una columna de doble vía, soportada pilares.