Los daños ocasionados por las fuertes lluvias en la comunidad de Boca de Lurá, en la provincia de Coclé, aún son notables.
María Paulina Mendoza, una de las afectadas, señaló que es un milagro que ella, su esposo y sus hijos vivan.
Manifestó que vivían en una casa de penca, y el río la destruyó por completo, al igual que el único acueducto que había en este sector.
Aseveró que ingerir agua de lluvia y de las quebradas les ha ocasionado problemas estomacales, pues sus hijos padecen de vómitos, fiebre y diarrea.
Por su parte, Antonio Sánchez, padre de los niños afectados, indicó que se siente muy preocupado porque sus hijos se encuentran enfermos y no tiene ni para llevarlo a recibir atención médica.
Indicó que actualmente están viviendo en la escuela de Boca de Lurá, y están a la espera de que se reparen los caminos para ir a la casa de unos familiares.
Sánchez solicitó ayuda a las autoridades para que envíen médicos a la región.