El presidente sudanés, Omar al Bachir, calificó de "insulto a la soberanía nacional" los incentivos presentados por la ONU al gobierno de Sudán a cambio del despliegue de fuerzas multinacionales en la conflictiva región de Darfur.
Bachir agregó que el objetivo de enviar tropas a Darfur no es el mantenimiento de la paz y la estabilidad, sino fomentar un conflicto interno para minar la unidad del país.
El gobernante, que ya ha mostrado su rechazo a este despliegue en varias ocasiones, comparó las intenciones de la comunidad internacional en Sudán con "las masacres que perpetran las tropas extranjeras en Irak" a las que acusó de provocar el enfrentamiento entre suníes y chiíes.
El conflicto en Sudán, que estalló en febrero de 2003 cuando varios grupos se levantaron en armas en protesta por su situación y marginación, ha causado más de 200, 000 muertos y dos millones de desplazados.