Cuando todo presagiaba que aquel 24 de octubre de 1952 sería un día normal en la pintoresca comunidad chiricana de Puerto Armuelles, los destellos de alegría y esperanza iluminaron por séptima ocasión las vidas de doña Lidia Quintero y don Aurelio Moreno.
Ese día, el seno de la casa 4113 del Barrio Silver City (un área de clase media baja), fue testigo indeleble del alumbramiento de un pequeño varoncito al que luego bautizarían como Omar Renán.
Aquella fecha, no sólo marcó las vidas de la familia Moreno-Quintero. También dio inicio a una de las historias mas interesantes del deporte panameño. La historia del expelotero de grandes ligas, Omar Moreno, un ser humano que empieza a robarse el corazón de todo un pueblo.
UNA INFANCIA DIFERENTE
Desde niño, Omar Renán entendió lo importante que era sacrificarse para conseguir las cosas buenas de la vida. "Yo vendí periódicos, limpie zapatos, vendí pescado y cargaba hielo para los señores que vendían raspa'o.. por eso me daban cinco centavos y así ayudaba a mis padres", recordó el ex atleta, mientras hacia una pausa como buscando toda la información en el baúl de sus recuerdos.
Esos menesteres, Moreno los combinaba con los estudios que cursaba en la Escuela Número Uno (hoy Escuela Tomas Armuelles) y con sus actividades deportivas. En un principio, Moreno se desempeñaba en torneos de atletismo (pista y campo) y a la vez en el béisbol.
"Estando en la infantil fui campeón lanzador, campeón bate y campeón primera base en un torneo en Chiriquí. Luego vine a Panamá y en un campeonato nacional lancé un juego sin hit, ni carreras".
Posteriormente, recordó que en 1968, a los 14 años se destacó en un torneo provincial, sin embargo, por su corta edad no fue incluido en la selección chiricana para ir al torneo nacional que se realizó en la ciudad capital. "Como muchacho me puse a llorar y dije que no iba a jugar mas béisbol".
LLEGA LA FIRMA
Luego de aquella decepción, Omar le dedicó la mayor parte del tiempo al atletismo, aunque, no dejó el béisbol del todo pues participó en el torneo provincial. Ya con 15 años, estaba dando de que hablar a la par de otros peloteros veteranos y fue incluido en el equipo chiricano que iba al torneo nacional que se realizaría en Chitré en 1969. Sin embargo, él decidió mejor irse con el equipo de atletismo a unos juegos intercolegiales donde compitió en las pruebas de 100 y 200 metros planos y al igual que salto alto.
Estando en la capital, fue informado de que el equipo de béisbol en Chitré lo necesitaba y logró ser convencido de viajar para unirse al equipo con apenas 50 centavos en el bolsillo. "Llegue a Chitré un domingo y ese día no jugué. Luego participé en los tres juegos siguientes y dio 8 hits en 11 turnos".
Con esta actuación, Moreno terminó de convencer al scout de los Piratas de Pittsburgh, Herby Raybourn de que se merecía una oportunidad para jugar pelota profesional y lo firmó por un bono de apenas 750 dolares. "Raybourn ya me había visto en David y quedó impresionado conmigo. Estando yo en Chitré, el se fue a Puerto Armuelles y me firmó", agregó.
Tras esa firma, Moreno empezó un peregrinaje por las Ligas Menores que duró cinco años. Vale la pena mencionar que Aurelio Jr. (Cincinnati) y Eliécer (Houston), hermanos de Omar también lograron firmar, pero no con la misma suerte.
SE LOGRA LA META
Moreno siempre demostró sus grandes dotes como bateador mientras estuvo en las menores. Su primer año (1969) en la Liga Rookie en Estados Unidos bateo .293. "Fue un año difícil pues uno iba directamente a Estados Unidos.. además había la barrera del idioma y otras cosas", argumentó.
Fue ya en su tercera temporada en Ligas Menores (1971), jugando aún en la Rookie que Moreno explotó y sonó para .326. En 1972, fue enviado a Clase "A" donde conectó arriba de los .290 y se robó 81 bases (implantando un récord), para ser escogido además como el Jugador Mas Valioso. "Ahí fue que los Piratas me protegieron en el roster de los 40", dijo.
En 1973, actuó en la Doble "AA" donde bateo sobre .300 y fue compañero de jugadores como Tony Armas padre y Willie Randolph. Al final de esa campaña fue ascendido algunos juegos a Triple "AAA".
Su primera campaña completa en Triple "AAA" fue en 1974 y allí acumuló promedio de .326. En 1975, cuando estaba bateando .348 en Triple "AAA" y tenía 56 bases robadas se dio el esperado llamado a las mayores. Su debut lo hizo el 6 de septiembre ante los Expos de Montreal y su primer hit lo consiguió el 24 de septiembre ante los Filis de Filadelfia.
Ahí, Moreno inició una carrera de 12 años en las mayores con 6 equipos, logrando ganar dos títulos de Serie Mundial (1979 con los Piratas y 1985 con los Reales) y varios premios individuales. Llegó a perfeccionar su habilidad para robar bases de tal manera que siempre es recordado como uno de los grandes en ese departamento e incluso estuvo a punto de implantar marcas en ese aspecto.
"Desde que firmé me metí en mente que yo tenía que llegar y así lo hice.. yo fui muy disciplinado y además tuve que quemar (destacar), en todas las ligas, pero lo logré", indicó Moreno.
SU VIDA FAMILIAR Y SUS SUEÑOS
Durante su carrera como jugador activo, Omar también vio acción en varias temporadas de las ligas invernales en Venezuela y República Dominicana. Fue precisamente en este último país que en 1975 conoció a Sandra Taveras, de quien se hizo novio en 1977 y con la que luego se casó 1979.
De ese matrimonio nacieron los tres amores de la familia, Omar Jr., Leury Michelle y Jesse Alexander. "Al parecer yo le di suerte, pues el año en que nos casamos fue que ganó la Serie Mundial", mencionó la señora Sandra.
Omar por su parte, agradece el gran apoyo que le brindado su esposa y sus hijos en todo momento. Incluso, ahora todos trabajan con el objetivo de lograr los sueños que tiene el ex atleta en pro de la niñez panameña y que han sido la razón principal de que se haya creado la "Fundación Omar Moreno".
"Omar quiere construir un internado que sirva para educar y a la vez enseñarle béisbol a los niños de escasos recursos de Panamá y Centroamérica", dijo la señora Sandra. "Ya estamos trabajando en ese camino y ahora hemos encontrado el apoyo de la Embajada de Estados Unidos y de empresas como Panamá Port que nos han servido de mucho", argumentó.
Esos sueños también se han convertido en la razón principal de que la familia Moreno haya decidido organizar la "Noche de Gala de Estrellas del Deporte" a realizarse el 26 de enero del 2007, con el objetivo de ir obteniendo fondos para cumplir las metas.
"Siempre he querido hacer algo por Panamá y por los niños de mi país.. quiero ayudar a gente que sale de las áreas humildes como yo", terminó diciendo Omar.
El número 18 es un ejemplo de su buen trabajo dentro y fuera del terreno y será recordado como uno de los más grandes del patio.