Dicen, parafraseando el título de una añeja película italiana que "Más barato es por media docena". Una buena cantidad de aficionados se fue al "Rommel Fernández", a presenciar el estreno de la Copa del Pacífico, confiando tímidamente en un empate frente a Colombia, y un triunfo ante Ecuador, porque según anunció Julio Dely "No vamos a ganar la Copa". En esto acertó.
Panamá 0-Colombia 6, ¡qué horrible!, si lo vemos con ojos de hincha local. Porque no nos salió nada, exceptuando algún tímido disparo al arco de Jaime Girón o tal vez de Gabriel Torres, que poco aportó, salvo su voluntad.
A los 10' el mediocampista Juan Pablo Pino, un pequeño fuera de serie, (que nos asombró como si hubiéramos visto a Wellington Ortiz cuando tenía 18 años, con su desequilibrante regate y su fútbol alegre), entró por la izquierda, llevando la marca de Eric De Gracia, y desde un ángulo poco confortable, le pegó al gol.
Colombia penetró cuantas veces se lo propuso, en una línea defensiva que se convirtió en gelatina. A los 37' fue el golazo de Harold Martínez, desde 35 metros. Fue un tremendo trallazo, rasante, potente, de pierna derecha, ante el cual el portero Luis Mejía, quedó quietecito como corbata de muerto.
Un minuto más tarde, Pino tuvo el tercero, pero sin egoísmo hizo el pase para que Mauricio Chalar convirtiera.
A los 40' se le anuló un tanto al propio Chalar, porque la bola había salido antes de llegar a él.
A los 44' vino el cuarto, otro golazo, de Juan Pablo Pino, que la robó en la franja central, y avanzó sólo en procura del arco, eludió a Mejía, y la anidó en el rincón izquierdo del guardián panameño.
En la segunda mitad, Colombia puso otro equipo, ya que hizo siete cambios, mientras Dely Valdés también realizó seis modificaciones.
Llegó el quinto gol, a los 78', por el sustituto Jairo Fabián Palomino, recogiendo un pase de 35 metros que manoteó el portero reemplazante Romano Mendieta, dejándola en sus pies.
A los 83' se completó la media docena. Chalar hurtó una pelota y se fue acercando, sin que nadie lo marcase, rematando al gol.