EDITORIAL
El irrespeto en función de Gobierno
En las últimas semanas,
después del revés en el referendo, el Presidente de la República
se ha vuelto irreflexivo, antipolítico y hasta irrespetuoso. Comenzó
dándole la espalda a unos manifestantes en Colón y, como toda
acción trae reacción, en Los Santos le dieron la espalda a
él en las efemérides del 10 de noviembre.
El Primer Magistrado de la nación volvió a poner de manifiesto
su soberbia cuando dijo el pasado 24 de noviembre que las universitarias
iban a buscar novio a nuestra más alta casa de estudios, lo que provocó
que ayer, en la manifestación a la Asamblea Legislativa, le contestaran
sobre cuántos novios tuvo su esposa cuando estudió en la Universidad
de Panamá.
El ciudadano Presidente tiene que ser más comedido. Primero, debe
comprender que los universitarios no son unos tarados y que se saben defender.
Una razón válida para referirse a la situación que
atraviesa la Universidad es la de autogestión para generar sus propios
fondos, pero sin el insulto. El que habla lo que no debe, oye lo que no
quiere, dice un adagio y Pérez Balladares tiene que acostumbrarse
a que no tiene el paraguas de los cuarteles para intimidar a los disidentes
de su gobierno.
Los asesores --si es que les hace caso-- del Presidente tienen que hacerle
ver que la noche de la dictadura quedó atrás. Que ya no hay
G-2 que haga doblegar la voluntad del pueblo panameño. Pero "El
Toro" insiste en privatizar el IDAAN, el recorte del presupuesto universitario,
los días puente y tantas otras cosas que causan malestar al pueblo
panameño que ayer multiplicó sus protestas en diferentes provincias
del país.
El Presidente, con estas acciones, lo que le hace es un tremendo "ground",
como dice la expresión popular, al candidato oficialista Martín
Torrijos, que ve menguar sus opciones con tantas protestas, huelgas, paros,
etc., que lo transforma en un candidato antipopular que sucumbirá
aun ante una oposición política dividida. Si el gobierno insiste
en su tozudez, no duden que ese será el resultado de los comicios
del dos de mayo de 1999.
La marcha a la Asamblea Legislativa ayer fue la más numerosa de
la historia de la Universidad. Pero el Presidente dijo "que no le importa
que le hagan huelgas". El mensaje que le enviamos es que no subestime
al pueblo panameño que ya sufre el desencanto de las privatizaciones.
No es de sabios desafiar a un pueblo airado y timado por aquello del "pueblo
al poder". Parece que el mandatario ve sólo bajo el prisma del
"proceso revolucionario" y que el tiempo se detuvo entre 1968
y 1989. Ya pasaron los tiempos de la Patria Boba en donde los perros se
amarraban con longaniza. Estamos casi en el umbral del tercer milenio donde
la justicia está castigando dictadores como Pinochet, para que el
Presidente nuestro sepa que no debe manejarse con los añejos esquemas
autocráticos.


|



|
| AYER GRAFICO |
| Lucho Botello, el gran locutor y periodista panameño recibe la medalla
"Luminton" |


|