Viernes 27 de nov. de 1998

 









 

 


FAMILIA
Alcohólicos Anónimos (AA)

Ira Mothner y Alan Weitz

C
ualquier persona puede integrarse en AA, existiendo delegaciones en casi cualquier lugar. En las grandes ciudades existen varias (en los Estados Unidos y Canadá hay unas treinta mil), disponibles casi a cualquier hora del día, desde la mañana a la noche. Una llamada telefónica es suficiente para contactar. La única condición que se exige a los miembros es "el deseo de dejar de beber". No hay que pagar cuotas, aunque se hacen recolectas periódicas.

El anonimato es uno de los pilares básicos del programa. Los miembros no dan sus nombres en público, siguiendo el ejemplo de Bill W., que empezó la organización en 1935. Pero no mantienen su secreto con aquellos que necesitan el apoyo de AA, ya que, como miembros, tienen la obligación de ayudar a otros alcohólicos a integrarse en la organización.

Alcohólicos Anónimos, más que una organización nacional, es la asociación de muchas entidades autónomas (coordinadas y comunicadas). La existencia de muchas sedes y reuniones asegura que pueda encontrarse la más adecuada para las propias necesidades. Existen AA para homosexuales, para agnósticos; que aceptan otros adictos y que no aceptan. Las dificultades que aceptan otros tipos de drogadictos en sus programas -problemas al establecer relaciones de compañerismo con miembros de diferente clase y educación- no suelen darse en AA. hasta es posible quen o sea usted el que encuentre un grupo de AA, sino que sea el grupo el que le encuentre a usted. Si sus problemas con el alcohol se hace evidente, un vecino o un colega miembros de AA al que no conocía, se acercará y le hablará.

Hay varios tipos de reuniones en los grupos de AA. Unas son "abiertas", y en ellas habla un miembro designado (es un honor que se lo pidan a uno), e incluyen "compartir", explicación voluntaria de experiencias por parte de los participantes. Las reuniones "cerradas" son para los grupos de autoayuda, y en ellas se afrontan problemas concretos de los miembros. Las reuniones de "nivel" son seminarios focalizados en los DocePasos que imbuyen los principios de AA. Las reuniones de "introducción" están orientadas hacia los principiantes, y son dirigidas por un miembro veterano, con ocho años de experiencia como mínimo.

La organización se base estrictamente en la autoayuda -con énfasis en el apoyo mutuo y en la responsabilidad individual-, constituyendo el modelo que ha sido la base de las comunidades terapéuticas. Los grupos de terapia no son dirigidos por profesionales ni por paraprofesionales, ni utilizan la dinámica de otras terapias. Se espera que los miembros reconozcan su enfermedad y la necesidad del cambio. Cada nuevo miembro tiene un "tutor" que le dirige al principio. Hay mucho que aprender. El lema es "noventa reuniones en noventa días" y "usted pasará a través de los doce pasos".

 

 

 

 


 

BOLETIN COMUNITARIO
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