FAMILIA
Alcohólicos Anónimos
(AA)
Ira Mothner y Alan Weitz
Cualquier persona puede integrarse
en AA, existiendo delegaciones en casi cualquier lugar. En las grandes ciudades
existen varias (en los Estados Unidos y Canadá hay unas treinta mil),
disponibles casi a cualquier hora del día, desde la mañana
a la noche. Una llamada telefónica es suficiente para contactar.
La única condición que se exige a los miembros es "el
deseo de dejar de beber". No hay que pagar cuotas, aunque se hacen
recolectas periódicas.
El anonimato es uno de los pilares básicos del programa. Los miembros
no dan sus nombres en público, siguiendo el ejemplo de Bill W., que
empezó la organización en 1935. Pero no mantienen su secreto
con aquellos que necesitan el apoyo de AA, ya que, como miembros, tienen
la obligación de ayudar a otros alcohólicos a integrarse en
la organización.
Alcohólicos Anónimos, más que una organización
nacional, es la asociación de muchas entidades autónomas (coordinadas
y comunicadas). La existencia de muchas sedes y reuniones asegura que pueda
encontrarse la más adecuada para las propias necesidades. Existen
AA para homosexuales, para agnósticos; que aceptan otros adictos
y que no aceptan. Las dificultades que aceptan otros tipos de drogadictos
en sus programas -problemas al establecer relaciones de compañerismo
con miembros de diferente clase y educación- no suelen darse en AA.
hasta es posible quen o sea usted el que encuentre un grupo de AA, sino
que sea el grupo el que le encuentre a usted. Si sus problemas con el alcohol
se hace evidente, un vecino o un colega miembros de AA al que no conocía,
se acercará y le hablará.
Hay varios tipos de reuniones en los grupos de AA. Unas son "abiertas",
y en ellas habla un miembro designado (es un honor que se lo pidan a uno),
e incluyen "compartir", explicación voluntaria de experiencias
por parte de los participantes. Las reuniones "cerradas" son para
los grupos de autoayuda, y en ellas se afrontan problemas concretos de los
miembros. Las reuniones de "nivel" son seminarios focalizados
en los DocePasos que imbuyen los principios de AA. Las reuniones de "introducción"
están orientadas hacia los principiantes, y son dirigidas por un
miembro veterano, con ocho años de experiencia como mínimo.
La organización se base estrictamente en la autoayuda -con énfasis
en el apoyo mutuo y en la responsabilidad individual-, constituyendo el
modelo que ha sido la base de las comunidades terapéuticas. Los grupos
de terapia no son dirigidos por profesionales ni por paraprofesionales,
ni utilizan la dinámica de otras terapias. Se espera que los miembros
reconozcan su enfermedad y la necesidad del cambio. Cada nuevo miembro tiene
un "tutor" que le dirige al principio. Hay mucho que aprender.
El lema es "noventa reuniones en noventa días" y "usted
pasará a través de los doce pasos".


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Padres deben participar para mejorar la educación
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