La incertidumbre sobre los resultados electorales planea sobre Ecuador en las últimas horas de una sobria reflexión, en plena ley seca, previa a la segunda y definitiva ronda de las presidenciales que hoy disputarán el multimillonario Alvaro Noboa y el izquierdista Rafael Correa.
La calma ha vuelto al país y en Ecuador está prohibida la difusión de encuestas desde 20 días antes de los comicios y esto ha generado una oleada de rumores, difundidos a través de correos electrónicos anónimos que, indistintamente, dan el triunfo a uno y a otro contendiente.
El tema de debate en la calle es también quien será el futuro presidente y la pregunta si el elegido logrará terminar su periodo de cuatro años, lo que no ha conseguido ni un sólo gobernante ganador en las urnas en la última década.