Plenamente identificadas, están más de una docena de bandas juveniles que operan en la provincia de Chiriquí, a las cuales se les sigue la pista para dar con su captura.
Estas organizaciones en contra de la sociedad, tienen diferentes modus operandi y de acuerdo al lugar a sus miembros funcionan de diferentes maneras, hay algunas que se dedican a los llamados “tumbes”, así otras a “asaltos”, “robos”, y otras formas de delincuenciales.
Aunque hay adultos, que la conforman en su mayoría están compuestas por adolescentes y menores de edad que actúan organizadamente.
Se dedican a realizar toda clase de hechos delictivos, desde robos, asaltos, asaltos a mano armada, tumbes de drogas y demás actividades ilícitas que ejecutan tras una ardua labor de planeamiento y coordinación.
En los registros de la Policía Técnica Judicial, se mantienen antecedentes, de algunas como "Chukis", "Toca y muere", "Kris kros", "Alma grande", "Kilimajaros, todas de alto perfil.
Esta situación está ocasionando temor entre la población, en especial cuando hay enfrentamientos entre grupos rivales y salen a relucir los disparos en donde muchos inocentes son alcanzados.
Para Héctor Wong, director de la PTJ en Chiriquí el ambiente es real, por lo tanto inquieta a las autoridades.