Llegó a Panamá Mamá Margarita, la madre de San Juan Bosco, para sanar las heridas que tiene el pueblo panameño por las desgracias ocurridas durante el mes de noviembre, destacó el padre Oscar Rodríguez, Rector de la Basílica Don Bosco.
El arribo de la imagen de esta ejemplar mujer desde Alajuela, Costa Rica, llena de regocijo a todas las familias cristianas. Ella es el bálsamo que necesitamos para superar las dificultades”, dijo.
El religioso aprovechó la ceremonia de recibimiento y colocación de Mamá Margarita en el patio de la Basílica para recomendar a todos creyentes a devolver la mirada hacia Dios en estos momentos de tribulación.
“No desanimemos frente a las circunstancias adversas, estas son pruebas muy duras, son pruebas que nos toca vivir desde la fe y la esperanza”, subrayó.
Recientemente el Papa Benedicto XVI declaró a Margarita Occhiena venerable, en ocasión del 150 aniversario de su muerte, lo que significa un paso para el proceso de beatificación y canonización.
La imagen fue donada por la Asociación de las Damas de Don Bosco, cuya presidenta Aura Marina Herrera, gestionó el tallado de la escultura en Costa Rica con el artista José Fernández.