Aunque existe la Ley 68 que contempla los derechos y deberes del enfermo mental, aún los discriminan y califican como ciudadanos de "tercera y cuarta categoría".
El Dr. Jaime Armijo, médico psiquiatra del Hospital de Salud Mental, planteó que como cualquier ciudadano, las personas que padecen una enfermedad mental tienen el derecho a vivir la vida a plenitud junto a sus familiares, a la atención médica, tratamientos y hasta obtener una plaza de trabajo.
Para el galeno este rechazo de la sociedad obedece a la falta de divulgación sobre los derechos de este grupo de panameños.
En tanto, manifestó que el nuevo modelo de atención al paciente psiquiátrico ha dado buenos resultados, incorporándolos al seno familiar para el seguimiento y continuidad del tratamiento médico. Aseguró que inclusive hay menos pacientes en el hospital.