El Comité de Planificación de Jerusalén aprobó ayer la construcción de unas 900 viviendas en una colonia judía en la ciudad, pese a las presiones para que Israel deje de expandir sus asentamientos, confirmaron a EFE fuentes del Municipio.
Las nuevas casas se levantarán en Guiló, barrio del sur de la ciudad situado al este de la Línea Verde, la frontera entre el territorio israelí y palestino internacionalmente aceptada, por lo que la construcción vulnera el Derecho Internacional.