Muchos panameños no recordarán la efeméride de hoy relacionada con nuestro Canal, pero los libros de historia de seguro no esconderán el polémico Tratado Hay-Bunau Varilla, que nos mantuvo atados a la administración norteamericana por décadas.
Los historiadores han sido claros en señalar que este tratado, que fue firmado el 18 de noviembre del 1903, no participó ningún panameño en su firma. Recordemos que, una vez nos separamos de Colombia, la Junta Provisional de Gobierno, nombró a Philippe Bunau Varilla como Ministro Plenipotenciario de Panamá en Washington, para negociar el Tratado del Canal.
Dentro de su contenido prácticamente Panamá se transformaba en un protectorado de los Estados Unidos, país que recibía a perpetuidad una franja de diez millas de ancho a ambos lados del Canal, así como las aguas y tierras necesarias para la construcción, mantenimiento, saneamiento, operación y defensa del Canal dentro o fuera de esta Zona.
Por muchos años los panameños estuvimos atados al Hay-Bunau Varilla, hasta que el 7 de septiembre de 1977 se firma otro tratado conocido como Tratado Torrijos-Carter firmado por el hombre fuerte de Panamá y el presidente de Estados Unidos. El imperio norteamericano dio luz verde a este acuerdo y nos regresa el Canal a la media noche del 31 de diciembre del 1999.
Aunque la historia es para recordarla, es propicio destacar que los panameños hemos demostrado capacidad para administrar la empresa más importante del país, una compañía que muy pronto iniciará su proceso de modernización y ampliación para seguir sirviendo a todas las naciones del mundo.