Luego del pronunciamiento de Gabriel Pascual y Anabel Herrera, quienes piden las destitución de las máximas autoridades de Salud, otro grupo de alrededor de 45 familiares de los afectados por el SIRA, se reunió ayer con miembros de la prensa y manifestaron estar de acuerdo con las medidas adoptadas por el Gobierno.
Ivette Landero, dirigente de este grupo, señaló que no existe ninguna división de los familiares y que desde el principio se invitó al señor Pascual a participar de las reuniones. "No pedimos destituciones, queremos que se investigue cómo se dieron estos casos de envenenamiento".