El ministro de Economía de Uruguay, Danilo Astori, llegó ayer a Washington para pedirle al Banco Mundial (BM) que otorgue préstamos para dos plantas de celulosa.
El BM tiene previsto anunciar la concesión de 170 millones de dólares solicitados por la empresa finlandesa Botnia para financiar parte del proyecto, unas obras que han tensado las relaciones entre Uruguay y Argentina.
Un informe reciente del BM indicó que las plantas no generarían niveles inapropiados de contaminación en el río Uruguay que delimita la frontera entre ambos países.
Pero el gobierno argentino no acepta este dictamen. La edificación de las dos fábricas sobre la margen del río Uruguay, frente a la ciudad argentina de Gualeguaychú, desató un conflicto diplomático con Argentina que lleva más de un año.