El primer ministro británico, Tony Blair, exhortó y a redoblar los esfuerzos para resolver el conflicto entre israelíes y palestinos como vía para poner fin al derramamiento de sangre en Irak.
Blair consideró que la solución de esa crisis incrementaría la presión sobre Irán y Siria para que cooperasen de forma más abierta con la comunidad internacional, según explicó su portavoz oficial.
"Al avanzar en la solución de la crisis entre Israel y Palestina, creemos que se elimina el asunto principal que ellos explotan para detener los avances", dijo el portavoz oficial de Blair a la agencia de noticias británica PA.