El suizo Roger Federer escapó de una derrota en la Copa Masters ante el estadounidense Andy Roddick que hubiera colmado de satisfacción a Jimmy Connors, actual técnico del jugador de Omaha, y demostró una vez mas su enorme capacidad para resolver situaciones apuradas.
Federer tuvo que salvar tres bolas de partido para ganar por 4-6, 4-6, 7-6 (8) y 6-4 en dos horas y 24 minutos al conectar su décimotercer saque directo. En la misma jornada, en la que el croata Ivan Ljubicic también ejerció de escapista improvisado, en su caso ante el argentino David Nalbandian, a quien derrotó por 5-7, 7-6 (7) 7-5 en casi tres horas.
Un día después de recoger el trofeo que le acredita como número uno del mundo por tercer año consecutivo, y en la repetición de la final del Abierto de Estados Unidos de esta campaña, Roddick tuvo la mejor oportunidad para resarcirse y marcar un resultado histórico en su balance personal contra el suizo, ahora con 12-1 para éste.
El ahora discípulo de Jimmy Connors, sólo ha ganado a Federer una vez, hace algo más de tres años en las semifinales de Montreal (6-4, 3-6 y 7-6). Hoy dispuso de tres ocasiones para hacerlo de nuevo en el desempate de la segunda manga pero no acertó ninguna, y para colmo entregó este parcial con un fallo de remate espectacular, cuando al querer remachar al estilo Pete Sampras, con un gran salto, envió la bola lejos de la línea de fondo.