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La Cruz Roja de Estados Unidos está destruyendo litros de sangre recogidos tras los atentados del 11 de septiembre porque carece de un sistema para almacenarla de forma correcta.
A sabiendas, la Cruz Roja recogió más donaciones de sangre de las que era capaz de utilizar para las miles de víctimas de los atentados terroristas, que provocaron un aluvión de donaciones una de cada cinco donaciones deberá ser finalmente destruida y que el número final puede ser de varios miles de litros.
Miembros de la Cruz Roja han calculado que, después de los atentados terroristas se pudieron recoger hasta 200.000 litros de sangre extra en Estados Unidos.
Según el periódico, aunque la asociación había informado de que congelaría la sangre sobrante, carece de los recursos para hacerlo con grandes cantidades, por lo que ha decidido destruirla.
Un portavoz de la Cruz Roja reconoció a The Washington Post que no quisieron rechazar a más donantes y que esperaban crear una reserva con los litros de sangre sobrantes. |