|
CREO SER UN BUEN
CIUDADANO
Sin embargo, tengo doble moral ante la sociedad
En la casa soy el hombre o mujer más santo del planeta; en el trabajo, también, pero cuando se cumplen las ocho agobiantes horas de plena faena te conviertes en una persona diferente. Una persona que nadie conocía. El otro yo sale a flote, combinado con las pasiones y deseos sexuales. Sencillamente el sexo prevalece sobre todas las cosas. ¡Claro!, después de las ocho horas de trabajo, como tienes doble moral, eso no importa. Ya es tiempo de ir eliminando esa actitud que asume una gran cantidad de panameños y mostrar la verdadera cara de lo que somos.
|