REFLECTOR
Enrredos
del barrio

por la Policía Nacional
Don
Ramón es un vetero pero todavía piensa que es un
quinceañero, y aunque está casado con doña
Lola, no le interesa, él usa siempre el lema aquel, casado,
pero no capado, es por ello que cuando sale a la calle, no hay
nena que se le pare por delante, que va papá, el tiene
que demostrar lo suyo.
A pesar de que el man está bien cargado en la parte
que más le interesa a las damas le tira los perros, y
todavía no les he contado, doña Lola, se faja a
puños con cualquier chiquilla que intente seducir a su
hombre, ella canta "ese hombre es mío, sólo
mío, como la Paulina Rubio.
Claro que Lola no es tan linda, les describiré a la
vetera, es gorda, y tiene un cuerpo de bollo, para los que no
entienden el término se les explicaré, no tiene
ni cintura, ni cadera, y su barriga es tan pronunciada como sus
pompis, ya se imaginan, eso es un cuerpo de bollo, ah su cara,
la guial tiene cara de lagartija y para rematar tiene unas piernas
como palillos de fósforo.
Por eso, los amigos se burlan del don, cuando era joven le
hizo cuanto quiso a cuanta guial quiso, la verdad es que el man
tiene lo suyo, y por nadar buscando lo mejor, se quedó
con Lola, y no es que la vetera se puso así de fea con
los años, que va papá, ella no ha cambiado nada.
Ay papá, todo se salió de la normalidad cuando
a la casa de al lado de don Ramón se mudó Castalia,
la guial más bella que el man ha visto en toda su vida,
con una carita de angel, un cuerpo de bombón y unos pechos,
ah que pechos, si tuviera que escoger un lugar para descansar
mi cabeza, ese sería el lugar perfecto, que les puedo
decir, desde esa primera vista el man quedó prendado de
la guial y no quedó tranquilo hasta que le habló.
El man no veía la hora en que Lola se fuera de compras
al super, y cuando la doña salió, montó
su plan de conquista al pequeño bombón, y el buay
le contó que era jubilado de la zona, que era ingeniero
industrial y por lo tanto, ganaba buco de verdes y que ahora
que se había jubilado andaba buscando en qué bastarse
la plata, tal vez un negocio o algo que caería bien le
dijo.
Ay papá, a Lorena le hacía los ojos como caja
registradora, no podía ser mentira tenía una preciosa
casa, que limpio, tendría una como esa, pensó.
Aunque es muy linda, la nena estaba en la cama de los perros,
es decir, limpia, no tenía ni un real partido por la mitad,
por lo tanto, decidió hacerle caso al man, y le contestó
que precisamente estaba buscando un local para poner un salón
de belleza.
El buay quedó impresionado, ambos estaban en la misma
línea y le dijo a la guial que él podía
darle todo el dinero que necesitaba, sólo que ella tenía
que colaborar con él. Colaborar, eso que significa le
respondió la nena. "Bueno es que mi mujer como está
tan vieja, ya no me da su cosita y tú sabes que un hombre
tiene sus necesidades". La guial pensó, me va a dar
todo ese dinero por sólo una noche y que puede hacer este
man, si está tan viejo, Ok, contestó.
Y ya estaba a punto de caer en las redes del man cuando llegó
Lola, que va papá, la vetera ya olía cuando el
man le pensaba pasar por la candela y ni corta ni lerda, se metió
en la habitación y como una verdadera campeona de boxeo,
agarró a la guial y la volvió un pure. La nena
no sabía pelear, pero le dijo a la Lola que era el marido
el que la quería conquistar y que le había ofrecido
poner un salón de belleza, qué si él no
tiene en que caerse muerto, la casa, el carro y todo lo que vez
es mío, y se volteó el man, de modo que todavía
quieres ponerme los cuernos, y agarró al man a puños
y patadas. Si me vuelves a hacer eso te vas de la casa. La pobre
Lorena, no le quedó más remedio que trabajar para
tener billete.
|
|
Y ya estaba a
punto de caer en las redes del man cuando llegó Lola,
que va papá, la vetera ya olía cuando el man le
pensaba pasar por la candela y ni corta ni lerda, se metió
en la habitación y como una verdadera campeona de boxeo,
agarró a la guial y la volvió un pure.
 |