Debido a la gran cantidad de extranjeros que residen en el área de San Felipe, no faltaron los que al ritmo de las bandas de música despertarán la mañana del 3 de noviembre y salieran a los balcones a disfrutar de las tonadas patrióticas.
Algunos aprovecharon la oportunidad para, con cámara en mano, tomar fotografías de las acrobacias y los atuendos de los marchantes.