El SINAPROC reportó que en Soná y otros puntos de Veraguas hay cerca de 500 afectados por el desbordamiento del río San Pablo. Hay también afectaciones en San Francisco de la Montaña, Santa Fe y en el sur de Mariato.
Mientras en las tierras altas de Chiriquí, dos residencias quedaron seriamente afectadas en Valle Escondido y 80 fueron desalojadas.
Los boqueteños y extranjeros volvieron a experimentar el temor de la madre naturaleza, luego que se escucharan los estruendos provocados por los aludes de tierra que caían en Valle Escondido.
Bajo Boquete no se escapó de esta realidad, cuando las crecidas de las quebradas Grande y San Agustín inundaron las comunidades de El Salto, Jaramillo y Jaramillo Centro, donde más de 25 personas fueron evacuadas a albergues.
Los organismos de seguridad informaron que cuatro familias boqueteñas perdieron todo y los ciudadanos extranjeros residentes en Valle Escondido fueron evacuados por la Policía Nacional, el SINAPROC y el Cuerpo de Bomberos de Boquete.
Mientras, en Puerto Armuelles se registraron afectaciones en tres residencias como consecuencia de la crecida de los ríos en este sector.
En tanto, la carretera que conduce de Gualaca a Chiriquí Grande se vio obstruida a la altura del kilómetro 64, debido a un deslizamiento de tierra.
En Los Santos y en Coclé también hubo afectaciones, sobre todo en 280 hectáreas de arrozales que quedaron inundados.
El SINAPROC activó la alerta verde en el país debido a una depresión tropical que es la causante de las lluvias. ETESA advirtió que las lluvias se mantendrán, lo que provocará el desbordamiento de ríos, quebradas y deslizamientos por la saturación del suelo.