Una delegación formada por unos 60 obreros del SUNTRACS no desaprovechó que marchaba frente a la Presidencia de la República para exteriorizar su rechazo al establecimiento de bases o estaciones logísticas del Servicio Aeronaval en el Pacífico para combatir el tráfico de drogas, de armas y de seres humanos en Panamá.
Bajo la consiga de "un solo territorio, una sola bandera", la comitiva del SUNTRACS completó su recorrido frente al Palacio de las Garzas, como parte de su participación en los actos de ayer 3 de noviembre.
La protesta de SUNTRACS obedece a la decisión tomada del Gobierno de establecer centros logísticos interinstitucionales de los estamentos panameños de seguridad para el combate contra la droga en el Océano Pacífico, por donde operan con mayor frecuencia lanchas rápidas de los carteles de Colombia.
Al respecto, el canciller Juan Carlos Varela reiteró que los centros en Bahía Piñas y en el Archipiélago de Las Perlas responden al esfuerzo del Gobierno panameño para detener la cantidad de droga que está entrando al país.
"Es preocupante la cantidad de droga que entra en lanchas rápidas a través del archipiélago de Las Perlas y de las costas pacíficas colindantes con el país hermano de Colombia", dijo.
Para el funcionario, la lucha contra el narcotráfico es una lucha de todos los panameños y no sólo del Gobierno y de los que en este momento tienen la responsabilidad de dirigir el país.
Mediante un convenio de cooperación coordinado por el ministro de Gobierno y Justicia, José Raúl Mulino, que fue firmado se reforzará la seguridad en las costas del Atlántico y el Pacífico panameño, a través del establecimiento de una fuerza de trabajo conjunta que coordine y programe las acciones necesarias para prevenir, que el territorio panameño sea sitio de tránsito ilegal de drogas y
o armas, así como el tráfico de inmigrantes y la trata de personas.
Esta fuerza de trabajo conjunta instalará la primera estación aeronaval y de policía en la isla Chapera, igualmente se hará lo propio en distintos puertos del interior, como en el área de la carretera a Chiriquí Grande, en el área de Rambala y en Azuero, a fin de crear una barrera de seguridad contra las acciones del crimen organizado nacional e internacional.